Antes todas las chicas se apuntaban a clases de aerobic para saltar como locas y como dice la palabra hacer ejercicio aeróbico, pero ahora se están imponiendo otros ejercicios como pueden ser el spinnig, la capoeira o el Pilates, del cual vamos a hablar con más detenimiento.
Llevamos unos años escuchando a la gente decir “me voy a Pilates” mientras que piensas “hala que chulo!” pero realmente no tienes ni idea de que es lo que se hace realmente. Esta técnica, que muchos creen moderna, fue desarrollada hace más de 60 años por Joseph Pilates, quien pasó toda su infancia siendo un niño enfermizo. Ésto lo llevó a estudiar el cuerpo humano en profundidad para poder superar sus limitaciones a base del fortalecimiento físico.
Después de los estudios de Joshep Pilates, han aparecido muchos estilos y aplicaciones del método, pero todos se centran en una serie de principios fundamentales:
- Alineamiento
- Centralización
- Concentración
- Control
- Precisión
- Fluidez
Los ejercicios se realizan mediante movimientos lentos y armoniosos que coordinados con la respiración hacen tomar conciencia del estado físico y de nuestras limitaciones fortaleciéndonos en cuerpo y mente. No es una técnica orientada al incremento del volumen muscular, si no al fortalecimiento del mismo.
Además de estos principios también hay que señalar lo que Joseph Pilates denominó el Powerhouse, el centro de poder de nuestro cuerpo. Ésta zona se encuentra en la parte inferior del tronco rodeando toda la zona lumbar y abdominal, esta es la zona clave, pues fortaleciéndola es lo que habilita al cuerpo a moverse libre y equilibradamente, evitando movimientos y compensaciones perjudiciales Todos los movimientos se inician y se sostienen desde esta zona, cuya utilización debe estar siempre presente durante la práctica de los ejercicios.
¿El Pilates adelgaza?
Sí, el Pilates adelgaza, siempre y cuando consideremos que adelgazar es perder grasa. En una sesión de Pilates se queman menos calorías que haciendo otros ejercicios, pero lo extraordinario de este método es que lo que hace es fortalecer nuestros músculos, de modo que si una persona normal quema 1500 kilocalorias al día, al fortalecerse los músculos éstos pedirán una demanda extra de calorías a lo largo del día, subiendo este consumo del cuerpo a unas 1600 kilocalorías (por ejemplo).






