Irnos a la cama sólo cuando tenemos sueño, crear un ambiente relajado y cenar siempre a la misma hora son sólo algunas pautas que nos pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño. Nuestra memoria, creatividad y capacidad de trabajo se verán recompensadas.
Mantener un estilo saludable de dormir puede ayudarnos a obtener una mejor calidad de nuestro sueño. Basta con emprender una serie de rutinas previas que preparan nuestro organismo para el descanso. Es lo que los expertos denominan ‘higiene del sueño’. Y es que los beneficios de dormir bien se hacen patentes durante el día: mejora nuestra capacidad de atención, de creatividad e incluso de memoria. Un estudio reciente efectuado por investigadores alemanes ha evidenciado que el cerebro aprovecha las horas de sueño para organizar la información registrada durante el día.
Ahora bien, ¿qué es exactamente la higiene del sueño? Los expertos la definen como un compendio de recomendaciones que, en gran parte, son de sentido común, pero que no siempre cumplimos. La primera norma es conseguir una cantidad óptima de sueño, siempre de acuerdo con las necesidades propias de cada uno. También ayuda el tener horarios regulares, manteniendo fija la hora de levantarse –incluido el fin de semana– e irse a la cama.
Entre esta serie de consejos se encuentra el de mejorar el ambiente en el que se duerme, teniendo en cuanta el ruido, la temperatura, la luz y la humedad. Además, hacer ejercicio físico de manera habitual, sin caer en los excesos, nos ayudará a relajarnos antes de acostarnos.
Por otro lado, es muy importante que regulemos la nutrición y huyamos de modas. Nos ayudará mucho el que procuremos que el horario de comidas sea siempre el mismo, ya que de este modo evitamos los cambios de peso, que favorecen la aparición del insomnio. El estrés es una de las principales causas de la falta de sueño por lo que hacerle frente es otra de los consejos que aportan los expertos. Evitar sustancias como el alcohol, la cafeína y la nicotina es esencial ya que perturban de manera considerable nuestro sueño.
En cambio, sí que es recomendable la toma de una infusión o un té caliente antes de acostarnos, porque forma parte de una rutina que ayuda a relajarnos e, incluso, en el caso del té, a mejorar nuestras digestiones. En este punto conviene recordar que es aconsejable beber el té con hora y media de antelación antes de acostarnos. El motivo no es otro que el de evitar el posible efecto estimulante de la teína, sustancia que contiene esta bebida.
Fuente: IdeaSana
La pasión devoradora
El chocolate tiene un poder antidepresivo y tranquilizante mucho mayor que los medicamentos antidepresivos… Pero, entre las causas más importantes que inducen el sobrepeso se encuentra la adicción a los carbohidratos y en especial a los chocolates. La dieta por este motivo tiene que ir dirigida al control de esa adicción. Solo así se puede garantizar un adelgazamiento permanente. Es lo primero que nos dice la doctora Daniela Jakubowicz, reconocida endocrinóloga venezolana. Nos explica: El chocolate se puede usar como antidepresivo porque contiene varias sustancias que influencian la química cerebral y lo transforman en un potente agente antidepresivo. Al ingerirlo se produce una elevación de la insulina, que conduce a todos los aminoácidos de la sangre hacia los músculos con excepción del triptófano que va al cerebro. Es el precursor de la serotonina cerebral. En el cerebro el triptófano, se transforma en serotonina, lo cual confiere al que se comió el chocolate una sensación de tranquilidad y sedación placentera.
Comer o no comer









