20 Dic 2008

Publicado por en Belleza, Bienestar | Sin comentarios

Depresión Navideña

Llegó el mes de diciembre, mes añorado por niños y adultos debido al ambiente que suele rodearle: Alegría, júbilo, sensación de paz y amor, por sobre todas las cosas.

Sin embargo, hay personas que el solo hecho de sentir la proximidad del mes y todos los arreglos que éste conlleva se sumergen en un estado de tristeza, desánimo y decaimiento total; esos son los adjetivos con los que podemos enmarcar la depresión navideña, también conocida como “Fenómeno Grinch”.

CAUSAS

Las causas de la depresión navideña pueden ser variadas. De hecho, son bastante similares a los asociados a festividades como el Día de la Madre, Día del Padre, Día de los Enamorados o cualquier otra fecha significativa.

Sin embargo, el hecho de que la Navidad no sea una celebración de un día, sino una época del año rodeada de fiestas y celebraciones por doquier puede ser, para el individuo afectado por la depresión navideña, una verdadera tortura.

El fallecimiento de un ser querido, la distancia -tanto física como emocional- de un ser querido, la ruptura de pareja, las expectativas insatisfechas o no alcanzadas, los problemas económicos, los malos recuerdos o la soledad, pueden ser sólo algunas de las razones por las cuales un individuo se ensimisme y evite compartir con los demás la alegría de la temporada.

Es importante que se haga una diferenciación entre la tristeza y la depresión. Esta última es una verdadera enfermedad, y amerita de tratamiento especializado, ya que el individuo es incapaz de sostener un comportamiento normal.


 
 
¿POR QUE HAY UNA TENDENCIA A PRESENTAR DEPRESION EN ESTAS FECHAS?

Bien, recordemos que la Navidad es un período asociado a finalización del año, se alcanza la meta propuesta hace doce meses para diversas cosas o planes. Se cierra un ciclo de la vida. Las personas hacen un recuento de las metas propuestas y metas alcanzadas, evaluando directamente éxitos alcanzados contra fracasos obtenidos. No todos, ni todo el tiempo, tendrán un balance positivo.

Sin embargo, hay personas que pueden ser afectadas de manera negativa por éste balance, haciendo latente el deseo de depresión. Aunado a esto, el pensamiento de que todo tiempo pasado fue mejor, y la evocación de recuerdos cálidos y reconfortantes, en un ambiente familiar feliz, aumentan más la depresión y sensación de vacío en estos pacientes.

En otros casos la baja autoestima puede jugar un papel importante. Al ser la Navidad un tiempo asociado a felicidad, amor y paz, esos individuos no se sienten merecedores de estas cualidades. Es más, llegan a sentirse culpables por el solo hecho de pensar en compartir y disfrutar de las fiestas, de sentirse alegres junto con los demás, ensimismándose aún más en su depresión.

Hay quienes, con un grado de vulnerabilidad mayor, se entregan a vicios como el alcohol, las drogas e incluso a pensamientos asociados al suicidio.
 
 
¿Qué hacer para estar mejor?

  • Haz que los recuerdos de los fallecidos se conviertan en algo agradable. Rememora las cosas positivas de esa persona, recuerda los chistes del abuelo o la tarta tan rica de la abuela.¿ Qué cosas aportaba esta persona a estas fiestas? Piensa en ello e incúlcaselo a los demás, sobre todo si son niños, hazles ver con alegria el recuerdo de esta persona y no trates de ocultarselo. Busca sus momentos buenos y repítelos cuando puedas, hablar abiertamente de ello, te ayudará a estar más aliviado.
  • Hecha mano de los tuyos para superar los malos momentos, hablar y expresar tus sentimientos te ayudarán a sentirte mejor, además muchos de tus pensamientos serán extremadamente negativos, si los compartes tienes posibilidades de que alguien te ayude a desmontarlos y a que veas la parte positiva.
  • Recuerda que muchas familias tienen problemas que resolver y que no eres el único, intenta aceptar tu realidad y aprovechar las fiestas para desconectar un poco del día a día. Cuando se acaben todo seguirá igual estés triste o no , tu estado de ánimo no ayuda a mejorar la situación, todo lo contrario. Recuerda que la Navidad es solo una fecha en el calendario y que cada persona le dá el significado que ella quiere. No le dés tanta importancia , es una fiesta más.
  • Aprovecha los momentos bajos para estar contigo mismo y relajarte, si lo consigues saldrás con energías renovadas. Busca la serenidad en los pequeños detalles, un baño caliente, un té a media tarde, una película tristona por la noche.
  • Plantéate toda tu situación como si la estuvieras viendo desde fuera, como si fueras un espectador que está mirando una obra de teatro. Analiza toda la situación y valora cuanto de negativo hay en ella y cuanto de positivo, intenta no caer en la trampa de focalizar toda tu atención en los puntos negativos, busca más allá e intenta localizar algo bueno, seguro que lo encuentras.
  • No te dejes llevar por la publicidad. Busca tu propia felicidad, no tiene porqué ser igual que la de los anuncios. Disfruta estando con los tuyos y teniendo vivencias positivas , no te compares, saldrás perdiendo en la mayoria de los casos, no olvides que la publicidad está exagerada para incitarnos al consumo, sería muy difícil estar a la altura. Busca tu propio nivel y disfruta de él.
  • Aprovecha tus recursos y sé creativa; una buena cena de Navidad no necesita obligatoriamente marisco o cordero, tan caros en estas fechas. Busca alternativas y decora tu mesa con cosas apetecibles, los demás te lo agradecerán y disfrutarán de la cena.

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