Publicado por rocisanz en Belleza, Bienestar, Cuidados | Sin comentarios
La diabetes
Muchas personas oyen hablar de la diabetes y en lo primero que piensan es: “agujas y no poder comer azúcar”. Yo también pensaba lo mismo hasta que hace 4 años, en un día tan importante como es tu primer día de universidad, fui obsequiada con una no muy buena noticia por parte de mi madre: “Aurora, cariño, eres diabética”.
Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando. Mi primer pensamiento, como he dicho antes, fue: “¡Pero si me dan pánico las agujas!” En mi familia no hay antecedentes de diabetes, así que éramos totalmente novatos en el tema, por lo que tuvimos que recopilar un montón de información procedente de libros, internet….y sobre todo, la mayor ayuda por parte de mi endocrino.
Aprendí muchísimo sobre nuestro organismo, y sobre la enfermedad en cuestión, y me gustaría compartir un poquito lo que se porque, no se…. yo lo veo interesante.
La diabetes es un desorden del metabolismo. Cuando una persona es diabética es por uno de los siguientes motivos:
- El páncreas no produce insulina, o produce muy poca (diabetes tipo 1).
- Las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (diabetes tipo 2).
Yo padezco diabetes tipo 1, que es la que se suele manifestar en jóvenes y la que se controla inyectándose insulina; la diabetes tipo 2 se da normalmente en personas que rondan los 40 años hacia adelante y se controlan con pastillas.
Controlar la diabetes es difícil. No sólo basta con ponerte insulina o tomar las pastillas, sino que debes llevar una vida más controlada y ser consciente de tus limitaciones. Por supuesto lo primero que te dicen es que se acabaron los dulces, chocolate, golosinas etc… Cuando me dijeron eso, a parte de que ya me lo esperaba, no le di importancia porque no me gustan los dulces, pero la siguiente frase ya me dio más que pensar cuando el médico me dijo: “tampoco puedes fumar ni beber alcohol…..” El tabaco también me daba igual porque no fumaba, pero lo del alcohol….. siendo mi primer año de universidad y a punto de conocer un fantástico mundo como es el de las fiestas en la universidad…… ¡ahí si me hicieron pupa! Pero mira….es lo que hay, estuve en todas y cada una de las fiestas del campus sin beber y disfrutándolas como la que más. Hay personas a las que le cuesta aceptar la diabetes…..¡si puedes llevar una vida perfectamente normal! Simplemente tenemos que tener en cuenta ciertos aspectos como: no comer dulces ni derivados, no beber alcohol (que una copichuela un sábado por la noche no hace daño, ¡eh!), no fumar, hacer ejercicio(MUY IMPORTANTE PARA CONTROLAR LOS NIVELES DE AZÚCAR), llevar una dieta planificada y hacernos chequeos frecuentes de los niveles de azúcar. Si cumplimos estas indicaciones y ajustamos nuestras dosis de insulinas correctamente, la diabetes no tiene por qué repercutirnos, y estar muy sanos; ahora bien, si hacemos caso omiso la diabetes sí nos puede jugar una mala pasada, ya que nos puede afectar al corazón, sistema circulatorio, los ojos, riñones y nervios.
Una persona diabética tiene dos opciones: aceptarlo y no aceptarlo. Si no lo acepta vivirá dañando su cuerpo y haciendo sufrir a las personas que la rodean; si lo acepta, tendrá una vida perfectamente normal y podrá vivir pensando no que tiene una enfermedad, sino una pequeña discapacidad que con ganas y fuerza de voluntad no obstaculiza nada en tu vida cotidiana.

