Publicado por rocisanz en Otoño/Invierno, Pasarelas, Prêt-à-porter | Sin comentarios
Lo mejor de Milán y París
Ya han terminado las semanas de la moda más importantes de la temporada: Milán y París. Todo un maratón de desfiles que se han sucedido durante dos semanas y en los que hemos podido ver las propuestas de todos los diseñadores para el próximo Otoño-Invierno 2011-2012.
Es dificil resumir más de 50 pasarelas en un solo vistazo. Por ello, destacamos los estilismos, complementos y diseños que más han marcado en las dos ciudades europeas de la moda.
Milán
Hemos podido respirar el ambiente de los 70s en todo su explendor con más de un diseñador. Gucci ha puesto la nota de color sin dejar de lado los materiales más invernales. Sus propuestas: gafas en degradé, sombreros de ala ancha al más puro estilo ganster, cinturas marcadas con pantalones de pata amplia y cuellos de pelo y volantes.
En Marni también hemos podido ver propuestas muy setenteras, que se han reflejado sobre todo en los prints. Todo un caleidoscopio de formas simétricas, colores brillantes y contrastes de estampados. No han faltado los diseños de patrones característicos de la época y complementos muy acordes con la alta sociedad de entonces.
Quien también nos ha llevado a décadas pasadas es Prada. Sin embargo, esta vez no ha sido el look lady el que nos ha hecho suspirar, sino uno más college y de femme parisienne, en el que se encuentran la inocencia y la sensualidad. Los cortes recordaban a los de los años 20, con la cintura a la cadera y, tal vez, un poco a los años 60, siempre con toques contemporáneos. Han sorprendido mucho los diseños de escamas, que muchos asistentes han denominado “modern mermaid” (sirena moderna), las gafas de estilo aviador y los calentadores de pitón.
El desfile de Fendi ha sido calificado como “surrealismo descafeinado“, por los diseños que rememoran a la mujer trabajadora de mediados de siglo pasado, muy vistos. Sin embargo, todo parecía nuevo al llevar colores estridentes y cortes de gabardinas XXL. Imposibles de olvidar las maxi chorreras de lana y los bolsos tipo bolsa de la compra.
Emilio Pucci, de mano del diseñador Peter Dundas, ha sido la nota más alta en Milán. Su colección estaba inspirada en la moda tradicional austriaca, con toques barrocos. Los colores verdes en diversas tonalidades y los púrpura se ceñían a los cuerpos de las modelos en tejidos de invierno como el terciopelo, la piel y la lana. Todo un desfile de exuberante femeinidad al modo tradicional.
Y por último, Donatella Versace saca una colección muy sobria, para lo que nos tiene acostumbrados.
Sus modelos lucieron todo un arsenal de chaquetas de aire militar en tonos oscuros, y algunos vestidos con una nota de color puesta en motivos barrocos de tamaño XXL. Al final de su desfile se pudo ver un grupo de vestidos largos tan afamados en la marca.
París
París ha sido un poco menos exuberante que otros años. Y quizá, también es la sensación que les queda a los muchos seguidores de Galiano, debido a su último escándalo con el que ha terminado su contrato para la casa Dior. Sin embargo, “the show must go on”, y el resto de desfiles se han celebrado sin más distracciones.
Muchos diseñadores seguían sus propios cánones e innovaban poco, pero hemos podido ver detalles muy apetitosos en varios desfiles. Entre ellos, los maravillosos bolsos y chaquetas de Balenciaga, hechos de lo que parece plástico trenzado; los tocados, guantes y pequeños bolsos colgados al cuello de la exótica colección de aire colonial de Hermés; los detalles en prints de las modelos de Givenchy, con un guiño a la naturaleza que no era fácil de apreciar a primera vista. Y, bueno, locuras como las de Victor & Rolf, con unas formas demoniacas que no sólo se reflejaban en el maquillaje, con unas mangas y unos cortes de infarto.
Jean Paul Gaultier nos ha vuelto a sorprender indagando en otras edades y otras formas. Con un claro homenaje a las mujeres de pelo cano, – todas sus modelos luciero peinados plateados – ha querido mostrar una colección cómoda y fácil de llevar para las mujeres de todas las edades. Los tejidos cálidos en lana y pelo quedaron contrastados con los últimos diseños en colores vivos y tejidos más vaporosos. Contó con la actuación de la actriz francesa Valérie Lemercier, que simbolizaba la mujer de la calle, como la que nos podemos encontrar todos los días con su carro de la compra, que por cierto, no olvidó el diseñador.
Si miramos los diseños de Yves Saint Laurent, nadie puede decir que realmente innovó. Se quedó en su clásico estilo de mujer perfecta, aunque nos maravilló con el uso del color blanco para el invierno, y la vuelta de tejidos tradicionales como el tweed y la pata de gallo.
Y en la misma línea de siempre, pero renovándose continuamente, nos sigue sorprendiendo Karl Lagerfeld para Chanel. EL diseñador cambió el ambiente del Grand Palais transformándolo en lo que él llamó “bosque de invierno en el norte de Europa“. Un ambiente de destrucción y frío sirvió de escenario para propuestas que siguen reinventando los clásicos trajes de chaqueta de Chanel. Mucha lana y tweed y algunas novedades en tejidos sintéticos y monos acolchados.
Y como las últimas temporadas, Balmain nos deslumbró a todos con brocados y bordados en plata y oro, en contraste con prendas negras. Los diseños, muy urbanos, hicieron las delicias de todo el front row.












