Retención de Líquidos
La RETENCIÓN DE LÍQUIDOS O EDEMA es un trastorno metabólico que consiste en la acumulación de agua u otras substancias en el organismo. Normalmente estas acumulaciones se producen en las piernas, el abdomen o en las manos. A veces estas retenciones ocasionan una hinchazón en los tobillos lo cual debe controlarse adecuadamente porque puede ser una señal de que nos encontramos en un caso de insuficiencia cardíaca. También resulta bastante habitual que la cara o los ojos presenten retención de líquidos en cuyo caso aparecen hinchados.
La acumulación de líquidos se produce por un desequilibrio en el nivel de líquidos del organismo, cuando los vasos sanguíneos vierten demasiados líquidos sobre los tejidos corporales o cuando estos líquidos quedan retenidos en los tejidos y no vuelven a los vasos sanguíneos. Esto mismo se produce cuando los vasos linfáticos, además de transportar la linfa, son incapaces de transportar parte de los líquidos sobrantes.
SÍNTOMAS:
Sensación de pesadez en las piernas por estancamiento de los líquidos, hinchazón en los tobillos, piernas hinchadas,abdomen hinchado, hinchazón generalizada.
CAUSAS:
Entre las causas físicas que pueden producir acumulación de líquidos en el organismo tenemos:
- Alteraciones en los vasos linfáticos: Los vasos linfáticos no pueden transportar la linfa y los líquidos sobrantes. Esto se puede producir debido a problemas genéticos o a infecciones. También resulta habitual después de ciertas operaciones o tratamientos contra el cáncer mediante quimioterapia o radioterapia.
- Embarazo. El embarazo es una de las causas que puede producir hinchazón al producir cambios hormonales que afectan al intercambio de líquidos.
- Menopausia: La menopausia es otra de las causas que produce muchas veces la retención de líquidos por razones hormonales.
- Obesidad: El exceso de peso puede ser responsable de este trastorno.
- Edad: La edad produce una perdida de elasticidad de los vasos sanguíneos y una menor capacidad de los riñones y el hígado para eliminar las substancias de deshecho. Todo ello conlleva una acumulación de líquidos en el organismo. Esta es muchas veces la razón por la cual las personas mayores tienen las piernas muy pesadas.
- Insuficiencia cardíaca: Es responsable muchas veces del síntoma de tobillos hinchados o de abdomen hinchado. Las piernas y los pies presentan tumefacciones muy características en la insuficiencia cardíaca derecha, mientras que la insuficiencia cardíaca izquierda es responsable de edemas pulmonares.
- Insuficiencia hepática: Esta es responsable de una falta de eliminación de líquidos que suele producir un estado general de hinchazón corporal, especialmente, cuando la enfermedad es grave, por acumulación de líquidos en el abdomen, lo que se conoce como ascitis.
- Insuficiencia renal: La incapacidad de los riñones en eliminar los líquidos y sales sobrantes del organismo puede ser responsable de una hinchazón generalizada en el organismo o de la acumulación de líquidos en las piernas y en los tobillos.
- Varices: Son responsables a veces de la hinchazón poco acentuada en los tobillos y de una pesadez general en las piernas. La causa es la poca fortaleza de las venas varicosas para impulsar la sangre de retorno.
- Inflamaciones o enfermedades inflamatorias: Las inflamaciones producidas por golpes, torceduras, operaciones, etc., o las enfermedades inflamatorias como la artritis o la gota pueden provocar edemas al aumentar el la cantidad de sangre a la zona afectada.
- Tumores: Los tumores pueden alterar la circulación al presionar los vasos sanguíneos contiguos y producir edemas.
- Insuficiencia venosa: La sangre queda retenida en las piernas por la poca eficacia de las venas de las piernas en retornar la sangre al corazón. Todo ello produce una acumulación de líquidos en las piernas con la correspondiente hinchazón, pesadez y dolor.
- Trombosis en una pierna : La aparición de trombos en los vasos de una pierna puede ser responsable de estos síntomas.
Entre las principales actividades físicas que pueden producir acumulación de líquidos tenemos:
- Trabajos que obligan a estar de pie muchas horas: Ciertos trabajos que requieren estar de pie durante mucho tiempo son la mayoría de las veces responsables de la hinchazón y el dolor de piernas. ( camareros, maestros, recepcionistas, etc.)
- Permanecer sentado muchas horas: Permanecer sentado muchas horas produce síntomas parecidos. Esto se da especialmente en aquellas personas que realizan viajes prolongados en medios de transporte que obligan a estar sentados en sitios muy reducidos ( avión, autobús, etc.)
Otras causas que pueden producir retención de líquidos son:
Utilizar un vestido inadecuado, demasiado apretado al cuerpo puede hacer disminuir la corriente sanguínea,favoreciendo la retención de líquidos.
Ciertos medicamentos pueden producir los mismos resultados. Entre estos tenemos los antidepresivos, los medicamentos para bajar la hipertensión o ciertos tratamientos hormonales.
El calor o la humedad alta producen vasodilatación en los vasos sanguíneos y conllevan el paso de demasiados líquidos hacia los tejidos corporales. Esta es la razón por la cual en los días nublados o de mucho calor las piernas se sienten pesadas.
La ingesta de sal es responsable del aumento de líquidos dado que el organismo tiende a neutralizar el sodio reteniendo líquidos.
Una mala nutrición con poca cantidad de proteínas o una mala absorción de las mismas puede aumentar el nivel de líquidos retenidos en el organismo.
REMEDIOS SENCILLOS
Una vez se han descartado posibles problemas serios, se puede recurrir a remedios sencillos, pero efectivos:
- Haz ejercicio. Nadar, caminar, montar en bicicleta, subir y bajar escaleras…, cualquier ejercicio de estas características en el que haya que mover las piernas, facilita el trabajo a los riñones. Si tu actividad laboral te obliga a estar sentada durante mucho tiempo, levántate al menos una vez a la hora y da un ligero paseo por la habitación. Si no puedes, mueve los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo, para que los músculos de las piernas ejerzan una acción de bombeo.
- Métete en el agua. Una vez dentro (en el mar, piscina o bañera), mueve las piernas para que los músculos bombeen los líquidos hacia la vejiga. La presión que ejerce el agua facilitará la expulsión a través de la orina.
- Descansa las piernas y pies. Si la retención de líquidos se acumula en la zona de las extremidades inferiores, recuéstate y eleva los pies al menos una hora por las tardes. No uses ropa, zapatos o calcetines muy ajustados.
- Bebe mucha agua. Cuanto más agua tomes, más fácilmente podrás expulsar los líquidos sobrantes. La cantidad mínima recomendada es de un litro y medio a dos litros. No esperes a tener sed para beber, hazlo de forma continuada a lo largo del día, ya que este síntoma sólo será indicativo de que ha comenzado la deshidratación en el cuerpo. Puedes también ingerir zumos e infusiones. Un truco: un vaso justo al levantarte te ayudará a eliminar los fluidos acumulados durante la noche.
PROHIBICIONES
Existen dos prohibiciones fundamentales si se padece de retención de líquidos:
- La utilización de diuréticos. Sólo han de tomarse bajo prescripción facultativa, ya que si se consumen habitualmente puede provocar el efecto rebote: acaban estimulando la acción de las hormonas que darán orden al organismo de que retenga sales y agua. Sobre todo hay que evitarlos si se está embarazada y especialmente durante las primeras semanas de gestación. Los puedes sustituir por alimentos con efecto diurético.
- El uso abusivo de sal. Es necesario que reduzcas el consumo de sal en las comidas, ya que un exceso de sodio en el organismo le costará a los riñones más 24 horas eliminarlo, lo que provocará la retención de líquidos.
Las hiervas y vegetales diuréticos te ayudarán. Los más eficaces son las infusiones de perejil, enebro, hojas de olivo, cola de caballo, caldos de puerros, espárragos frescos y pepino. Todos ellos aumentan la producción de orina.
Una dieta rica en proteínas. Evita la retención de agua, ya que tras su ingestión el hígado produce la albúmina, que es la sustancia necesaria para que los fluidos no se acumulen en los tejidos.
El reposo es esencial. Ocho horas por la noches y a poder ser una hora después de comer, si tu ritmo de vida te lo permite.
Fuentes:
http://www.botanical-online.com/
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